HISTORIA
Se suele decir que su nombre deriva del hecho de haber sido patrimonio de la fundación de la Almoina de la Catedral de Valencia. También es probable un origen musulmán o de poblamiento romano, ya que se han encontrado restos en su término. Los ejes más antiguos del pueblo los conforman los caminos de Bellreguard y el Real. Destaca, también, el existencia de un trapig, descubierto hace poco, en la zona del Castillo.
Todo y llegar a tener independencia de jurisdicción, las deudas contraídas por sus propietarios del Cuatrocientos, los Ixer, provocaron su adquisición por los Borgia en el año 1500, con el dinero procedente de Roma. A pesar de contar con una mayoría de cristianos viejos, tras la expulsión morisca recibieron una nueva carta de población (1611) en unas condiciones similares a las del resto del ducado. Los nuevos pobladores llegaron desde quince procedencias diferentes, mayoritariamente desde Calpe y Gandía.
Durante el siglo XVI fue un anexo de la parroquia de Beniarjó y en 1574 se independizaba con Morera y Benieto, ambos lugares desaparecidos con la expulsión morisca. Hoy, estos forman parte del término de Gandía pero allá donde estaba el antiguo Benieto se alza aún la ermita de San Vicent Ferrer, tradicionalmente dependiente de Almoines.
Un hito sin duda decisivo para el pueblo fue la instalación, en 1848, de una fábrica de seda por Enric Lombard Gaujoux, comerciante que solía venir de Francia. Cincuenta años más tarde, tres hijos suyos fundan la razón Lombard Freres, la cual crea una banca, consuma la ruptura con las raíces y compra o ensancha otros centros fabriles. Todo eso, en medio de una crisis generalizada del sector. Las cosas fueron bien hasta el altibajo de 1929, que afectó al abastecimiento de materia prima.
La mecanización aumentó con el paso del hilado de seda a las fibras artificiales. Entre los años 1950 y 1973, la plantilla ha tenido alrededor de 500 trabajadores, la mayoría mujeres que se desplazaban desde el Real, Beniarjó o Rafelcofer. La disminución del trabajo en la fábrica fue muy acusada, si bien se palió parcialmente por el surgimiento de nuevas industrias.
DATOS DE INTERES
Ocupa 2.1 kilómetros cuadrados y tiene unos 2000 habitantes.
El clima es mediterráneo. Predominan vientos del sureste en invierno y del noroeste en verano.
Hasta el siglo XVII fue un importante centro productor de azúcar. Dos siglos después se instaló una fábrica de seda.
El núcleo urbano se caracteriza por edificios antiguos que se articulan en torno a la Plaza Mayor.
Los habitantes de Almoines son conocidos como almoiners.
FIESTAS
Sant Antoni del Porquet
La primera fiesta del año llega a Almoines alrededor del diecisiete de enero, Sant Antoni del Porquet. La víspera hay verbena con hoguera y fiesta popular animada por los dolçainers. Al día siguiente, se hace la bendición de los animales y el reparto del pan bendecido, y después una comida popular y juegos y cucañas con la tradicional viga enjabonada.
Carnavales
En febrero, los niños del pueblo celebran los Carnavales con desfiles por las calles, todos disfrazados y una fiesta en el patio de las escuelas.
Fallas
Las fallas también son una fiesta escolar. Los niños construyen una falla que queman en el patio de la escuela.
El Corazón de Jesús
El tercer domingo de junio se celebra la fiesta del Corazón de Jesús. La víspera hay baile de verbena con orquesta y cordaes. El domingo misa, procesión, juegos y atracciones para los niños y castillo de fuegos artificiales.
La noche de San Juan
En el paso del 23 al 24 de junio llega la mágica noche de San Juan. El ayuntamiento hace un bando pidiendo que todos los vecinos que tengan algún trasto para quemar lo dejen en la calle y, por la tarde, pasa a un camioncito que los recoge y los amontona en medio de la plaza. Por la noche se montan unas tablas a su alrededor, y la gente cena (el ayuntamiento paga la bebida y la samorra). Después hay baile de verbena, se bota fuego a la hoguera y se acaba la fiesta saltando las llamas y mojándose todo el mundo con el agua de las fuentes y de las mangueras de los bomberos.
Fiestas patronales
En septiembre se hacen las fiestas patronales dedicadas al Cristo de la Esperanza (fiesta de los hombres), el Ecce Homo (fiesta del barrio del Castillo), y la Aurora (fiesta de los jóvenes).
Desde la celebración del IV Centenario de la Fundación de la Parroquia, en 1974, el pueblo tiene la costumbre de celebrar, dentro las fiestas patronales, todas las que antes hacía en el curso del año, como las del Perpetuo Socorro, Sant Vicent Ferrer, el Corazón de Jesús, los Santos de la Piedra o las hijas de María.
Hay despertaes, entradas de moros y cristianos, cena popular con reparto gratuito de vino, samorra y fruta, cabalgatas y bailes de disfraces, bailes de verbena y cordaes. Los festeros de la Aurora hacen una cordada que llaman «de roglet», en la que queman cientos de cohetes de salida.
CULTURA Y PATRIMONIO
CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE SAN JAIME APOSTOL
Situación: Plaza Mayor, 1
Materiales: Mazonería, piedra, sillares y flancos de ladrillo con restos de policromía rojiza.
Medidas: 5 metros de sección por 30 metros de altura aproximada.
Cronología: Siglo XX
Descripción: Torre prismática de tres cuerpos en altura, situada en los pies de la iglesia al lado de la epístola. Un zócalo de sillares da base al primer cuerpo que abre dos vacíos para iluminar la escalera interior. Este primer cuerpo queda rematado por un entablamento clásico con friso compuesto por triglifos y metopas y remate de cornisa denticulada en voladizo. El segundo cuerpo, o cuerpo de campanas, se articula sobre un pretil sobre el que se alzan las pilastras aparejadas de orden dórico que flanquean los cuatro vacíos en forma de arco de medio punto donde se sitúan las campanas. El esquema del entablamento inferior se repite aquí, aunque en este las metopas se han decorado con motivos florales. El tercer cuerpo se articula mediante cuatro contrafuertes colocados en posición angular, vacíos en forma de arco de medio punto, pilastras dóricas y elementos decorativos en forma de pirámides troncocónicas. Una linterna circular, con cuatro grandes volutas angulares, con la cubierta de tejas rojas y azules y coronado por una cruz de hierro y veleta, remata el campanario. En cuanto al estilo, decir que la torre combina un lenguaje clásico bastante puro evidenciado en la utilización del orden dórico en pilastras y entablamento con triglifos y metopas que contrasta claramente con los contrafuertes angulares, las pilastras troncocónicas y las volutas que enlazan directamente con el quehacer barroco. Este esquema se repite en campanarios como el de Santa María de la Valldigna y Benirredrá.
FABRICA DE LA SEDA
Carretera Gandia – Almoines. Segunda mitad del siglo XIX, principios del siglo XX. Arquitectura funcional. Hoy día se dedica a la fabricación de hilos de coser y para tejidos.
CASA PARTICULAR
Calle Ecce Homo, 22. Arquitectura popular, posiblemente originaría del siglo XVI. Casa pequeña, hoy deshabitada, que refleja el modelo primitivo de muchas casas de La Safor. En Almoines ya no queda ninguna como esta.
ALQUERIA DEL TRINQUETE
Término de Almoines. Casa rural señorial de época barroca. Siglo XVII. Desconocida por muchos en La Safor, la casa-alqueria, popularmente conocida como el Trinquete por la existencia de un famoso trinquete particular que los antiguos señores instalaron en el recinto, es de las pocas casas señoriales que La Safor aún conserva en su específico ámbito rural. Una alquería es una casa rural rodeada de numerosas tierras de cultivo que, a partir de la conquista cristiana, en el País Valenciano se configura con su propio estilo donde se funden los estilos de habitabilidad, los de unidad de explotación agrícola y finalmente los específicamente defensivos. La alquería se convertía así en una especie de pequeño mundo autárquico donde cabían los sirvientes, los animales y los señores. La casa tiene una forma rectangular y su distribución interior es un poco laberíntica. Tiene un gran patio y en el primer piso encontramos las antiguas dependencias señoriales. Sobresale su esbelta torre de 16 metros de altura y de su recinto amurallado hay que destacar una especie de barbacana (pequeña torre de vigilancia), situada en el muro de levante. Encontramos otra alquería semejante, si bien de menores dimensiones, próxima a Gandia, la conocida Torre dels Pares.