HISTORIA
Con la conquista cristiana, la primera donación correspondió a Sanxo Ximenis. Más tarde fue propiedad, entre otros, de Pere Martorell (siglo XV), en una época en que la población era conocida como Alquería d’En Sapujada. Desde 1499 pertenece al ducado de Gandía, ya que María Enríquez la compró a los últimos señores independientes, los hermanos Balaguer. Después de largos siglos bajo el dominio ducal, en 1815 empezó un costoso proceso para revertir al patrimonio de la corona. Unos años más tarde, en 1832, tenía lugar la conflictiva y definitiva delimitación con los marjales pertenecientes a Bellreguard. Su zona más antigua es la de los alrededores de la pPlaza del Trapig. La Calle Mayor es la que ha vertebrado el crecimiento en los últimos tiempos.

Es remarcable la peculiaridad de que aún se conservan muchos de los apellidos de los antiguos repobladores italianos del siglo XVII. Con posterioridad, la población aumentó hasta el siglo XIX, pero se estancó en los dos últimos tercios del siglo XX. Desde 1910 se produce una emigración importante hacia Francia y Gandía.
La iglesia se dedica a San Andrés. Gana entidad parroquial en 1535, junto a los anexos de Tamarit (Guardamar) y Daimús. Tiene documentación desde 1936 y libros sacramentales desde 1919.
DATOS DE INTERÉS
Desde el punto de vista urbanístico, tiene una de las playas más planificada y que más pronto ha dispuesto de paseo marítimo en la comarca de La Safor.
Sus terrenos son sedimentos cuaternarios arenosos y no se encuentran atravesados por ningún río. La ganadería tuvo importancia hasta principios del siglo XX y después tan solo ha sido avícola.
Pueblo costero situado a muy pocos kilómetros de la ciudad de Gandía. Tiene una superficie de más de 2.5 kilómetros cuadrados. Su población gira en torno a los 1000 habitantes.
La superficie es llana, no hay ningún río que la atraviese ni ninguna elevación a destacar.
El clima es mediterráneo, de inviernos suaves y veranos cálidos.
Su economía se basada en la agricultura, concretamente al cultivo de cítricos.
En un primer momento la población tenía unos 100 habitantes; sin embargo, hoy cuenta con más de 2000 habitantes.
Para comer destaca el estofado de pulpo relleno de arroz, cocas de dacsa, arroz al horno, arroz caldoso, paella…
Sus habitantes son conocidos con el nombre de milamarins.
FIESTAS
Sant Antoni del Porquet
Se celebra en enero. Hay misa con bendición de animales domésticos y reparto de pan bendecido.
San Vicente
Se celebra el lunes siguiente a la Pascua, con la tradicional procesión de los comulgantes.
La noche de los farolillos
Últimamente, durante julio y agosto, se ha recuperado la tradición de hacer un pasacalle nocturno donde los participantes, acompañados de un grupo de dolçainers y tabaleters, recorren las calles del pueblo llevando unos farolillos que han confeccionado vaciando una sandía, decorando la piel con varios motivos y poniendo un cirio encendido en su interior.
Fiestas Patronales
Se celebran la primera semana completa del mes de agosto, en honor a San Andrés (patrón del pueblo), los Santos de la Piedra, el Cristo del Empar (fiesta de los hombres), Nuestra Señora del Carmen (fiesta de las mujeres) y Nuestra Señora del Rosal (fiesta de los jóvenes). El domingo, último día de las fiestas, está dedicado a la fiesta de Moros y Cristianos. Se hacen despertaes, juegos y cucañas, comidas y cenas populares, bailes de verbena y cordaes. El día de los moros y cristianos se hacen despertaes para las filaes, desfile de estandartes y gran entrada de comparsas.
CULTURA Y PATRIMONIO
CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE SAN ANDRES APOSTOL
Situación: Plaza de la Iglesia, 17
Materiales: mazonería y ladrillo lucido
Medidas: 5 metros de sección por 20 metros de altura
Cronología: mitad del siglo XX, hacia 1940
Descripción: La torre campanario presenta una disposición singular ya que se levanta a la mitad de la fachada. Es de sección cuadrada y se compone de dos cuerpos en altura. El primer cuerpo, donde encontramos situado el reloj, aparece rematado por un entablamento clásico con cornisa en voladizo y decorado con triglifos. El cuerpo de campanas, o cuerpo superior, abre cuatro aperturas en forma de arco de medio punto flanqueados por pilastras de orden dórico. Un entablamento que repite el esquema del anterior, remata el conjunto.
La iglesia fue reconstruida después de ser totalmente derruida durante la guerra civil. Contrasta la fachada, concebida en un estilo funcional moderno indefinido, sobria y falta de todo tipo de decoración, con la torre campanario a la que se ha querido dotar de cierta voluntad clásica.
FACHADA DE CASA PARTICULAR
Calle Raconet, 18. Alrededor de 1920 – 1930. Vivienda digna en un pueblo de no demasiada decisión arquitectónica, en el que se unen características populares, arcos escarzanos, cerámica y ventanas venecianas, con algún gusto culto visible en molduras, ménsulas y balcones. Hay que destacar las figuras zoomorfas de los azulejos de cerámica y las formas curvas del portón.
CASA PARTICULAR
Plaza de la Iglesia, 6. Mitad del siglo XX, hacia el 1950. Casa que destaca en el entorno donde se encuentra ubicada, no sólo por sus notables dimensiones, sino también por la utilización de elementos decorativos como los remates pétreos de reminiscencia clásica con los que se ha querido imprimir en la fachada un cierto aire culto, al que también contribuye la severidad del trazado de sus líneas arquitectónicas.
PLAFON CERAMICO DE SAN ANTONIO DE PADUA
Calle Mayor, 40. Siglo XIX. Estilo popular. Junto a la imagen del santo, este plafón tiene como fondo la representación del milagro del hereje, manifestación de la religiosidad popular.