HISTORIA
Este pueblo tímido, recogido y pequeño queda oculto de la mirada de cualquier viajero que no se decida a acercarse. Es característica la puerta de acceso del antiguo recinto amurallado que aún conserva, si bien rectificada en los años cincuenta. En la plaza destaca el antiguo Palacio del Señor. Desde ella, hacia abajo, nos encontramos con el camino de Alfauir, si bien antiguamente el de Rótova, era el más importante.
Fue señoreado, entre otros, por Miquel Ros y Valeria Boïl, quien lo vendió a Miquel de Santafé en 1575. Por eso se ha conocido, también, como Castellonet de Santafé. Al final del antiguo régimen sus señores eran los Almúnia, que tenían el título de marqueses del Ràfol desde el siglo XVII. Se trataba, pues, de un señorío independiente del Monasterio de San Jerónimo. No obstante, el casal monástico cobraba parte del diezmo y de la primicia, para disgusto de los señores de la población.
Como ha pasado con muchos pueblos del interior, su máxima población llegó a principios del siglo XX, pero después ha ido disminuyendo. La emigración se ha producido hacia Alfauir, Llocnou, Rótova y, sobretodo, Gandía.
Cinco fuentes manan en su término: Argoleja, Tarro, Font Nova, Massil y Murtatell.
DATOS DE INTERES
Castellonet de la Conquesta es el segundo pueblo más pequeño de la comarca de La Safor. De hecho, en 1940 su población era de tan solo 240 personas y esta ha sido el mayor número de habitantes que ha tenido nunca.
Su extensión es de 5.4 kilómetros cuadrados y cuenta con unos 140 habitantes.
Antiguamente, este pueblo era conocido como Castellonet de Santa Fe.
Además, Castellonet era conocido por ser puerto de mar, lo más seguro que fuera porque era la población más cercana al mar.
El clima es templado.
Para comer destacan la gamba amb bleda, blat picat, carne, arroces y postres como calabaza o boniatos.
Los habitantes de este municipio son conocidos como castellonetins.
FIESTAS
Se celebran fiestas ligadas al ciclo agrícola, como las de San Antonio o las de San Juan, o de participación como el Porrat de San Macià.
Hay, además, celebraciones dedicadas a Santa Ana en la ermita que tenía dedicada en el pueblo.
En la actualidad, hace sus fiestas mayores en el mes de julio, en honor a San Jaime (patrón) y el Crist de l'Empar.
Se hacen almuerzos populares, campeonatos de truc, cine al aire libre, fuegos artificiales, bailes de verbena con orquesta, correfocs...
CULTURA Y PATRIMONIO
CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE SAN JAIME

[Situación: Plaza del Palacio, 4
Materiales: mazonería, ladrillos, piedra y tejas
Medidas: 5 metros de ancho por 15 metros de altura aproximadamente.
Cronología: S.XVIII.
Descripción: Torre de sección cuadrangular alzada al lado del evangelio y compuesta de tres cuerpos en altura.
El primer cuerpo, de mayores dimensiones, presenta en la cara frontal el reloj. Un sencillo entablamento con cornisa en voladizo separa este del cuerpo de campanas, que se articula mediante un orden dórico de pilastras aparejadas que flanquean los vacíos en forma de arco de medio punto donde se sitúan las campanas. Un entablamento clásico con cornisa moldurada en voladizo da paso al remate del campanario en forma de edículo que, de menores dimensiones, abre también cuatro vacíos y aparece rematado por un cupulino de piedra culminado con una bola que sirve de baza a la veleta de hierro que corona el campanario.
La torre contrasta, por su solidez, con la fachada de la iglesia, de pequeñas dimensiones y desprovista de ornamentación.
PALACIO DE LOS ALMUNIA
Plaza del Palacio, 6. Casa palacio construida a finales del siglo XVII o principios del siglo XVIII según las directrices constructivas de los palacios que venían edificando en los grandes núcleos urbanos, con una estructura interna de origen medieval consistente en la articulación de las dependencias alrededor de un patio central con una escala en uno de los extremos que conduce a los pisos superiores.
La logia superior de la fachada es de clara influencia renacentista. Sobre la puerta de entrada aún se aprecia el escudo de los Almúnia.
ARCO DE ENTRADA A CASTELLONET
Restos de las antiguas murallas. De época medieval, hacia los siglos XV-XVI, tiene una cierta semejanza con el único arco de medio punto que aún se conserva en el Castillo de Bairén de Gandía.